🧉✨
Cuentan que la madre Tierra elige a sus mensajeros, que les habla a través de las plantas, que los elige para compartir sus secretos. Un día vio nobleza y valor en un joven, vio que era bueno con el aire, el agua y el suelo, Tata tenía por nombre aquel mensajero. Entonces la Tierra hizo crecer yerba mate en su camino, el verde esmeralda de sus hojas logró atraerlo, cortó unas cuantas, preparó un brebaje y se dispuso a beberlo. La planta le dio fuerza, sabiduría e ingenio, y con ello la claridad para entender que el mensaje debía llegar lejos. Compartió la bebida con su familia, con sus amigos y con su pueblo, todos probaron sus bondades y conocieron sus secretos.
Así como el mate, el nombre de Tata cruzó las fronteras y trascendió el tiempo, se volvió un símbolo de bondad, se volvió un saludo sincero. Hoy la bebida une comunidades, inspira ideas, despierta mentes y fortalece cuerpos, hoy Tata sigue llevando el mensaje a todos los pueblos.